Blue Origin ha solicitado ante la FCC el despliegue de casi 52,000 satélites alimentados por energía solar para computación de IA orbital, uniéndose a SpaceX y la startup Starcloud en la emergente — y controvertida — carrera por mover los centros de datos al espacio.
La solicitud sigue a la propia petición audaz de SpaceX a principios de este año para lanzar un millón de satélites de centros de datos en órbita terrestre baja. La propuesta de SpaceX describió el proyecto en términos de ciencia ficción, llamándolo un "primer paso hacia convertirse en una civilización de nivel Kardashev II." Los satélites se comunicarían mediante láseres y dependerían de energía solar, eliminando la necesidad de electricidad terrestre y enfriamiento por agua.
El argumento es convincente: los centros de datos tradicionales enfrentan un rechazo masivo. Las comunidades luchan contra su construcción por preocupaciones sobre el uso del agua, contaminación de aguas subterráneas, costos crecientes de electricidad y ruido. Los centros de datos orbitales irradiarían calor al vacío del espacio, funcionarían con energía solar y evitarían la oposición vecinal por completo.
Nuestra Opinión
Hay algo tanto inspirador como absurdo en que la respuesta de la industria tecnológica a la oposición comunitaria contra los centros de datos sea... abandonar el planeta por completo. Los desafíos de ingeniería son inmensos — latencia, mantenimiento, costos de lanzamiento y la logística pura de desplegar decenas de miles de satélites. Pero la presión subyacente es real: la IA demanda exponencialmente más computación, y los centros de datos terrestres están chocando con muros políticos y ambientales.
Puntos Clave
- Blue Origin busca aprobación de la FCC para ~52,000 satélites de centros de datos solares
- SpaceX previamente solicitó 1 millón de satélites de centros de datos orbitales
- La startup Starcloud también ha presentado solicitudes similares
- Los centros de datos orbitales eliminarían el enfriamiento por agua y las necesidades de energía terrestre
- Los expertos advierten sobre riesgos dramáticamente mayores de basura espacial y congestión orbital
Fuente: The Verge, Bloomberg